“Un pensamiento que trate de ser coherente con la realidad debe situarse al nivel que esa realidad le exige. No podemos pensar fenómenos complejos con principios simples, no podemos pensar problemas nuevos con métodos viejos”.
Emilio Rogel Ciurana
Por Freddy Chacón Chacón, Pedro Ricardo Medina Motta, Julio César Orjuela Peña
10 de marzo de 2017
Introducción
Con el fin de guiar al lector del presente texto es pertinente aclarar el enfoque con el cual se concibe y el alcance que pretende. En este sentido es relevante enunciar que se condensa aquí, a manera de síntesis, parte de la reflexión y resultados de la investigación realizada bajo el título “Habitar era digital, nuevos imaginarios y nuevas oportunidades”. Se busca dar una visión general del conjunto de la investigación (sin llegar en ningún sin caso abarcarla de forma integral) haciendo énfasis inicialmente en consideraciones de orden metodológico para luego observar el desarrollo histórico del fenómeno (transformación de formas de habitar en la era digital) y centrar la mirada en el contexto colombiano. Luego, se agotan algunos aspectos relevantes que conforman el marco referencial de la reflexión y que sustentan el paso posterior denominado fase ejecutiva. Desde ahí se aborda la fase integradora del estudio que se considera el mayor aporte de la investigación, en la cual se observa con mayor detalle la pertinencia de la idea “nativos y migrantes digitales” en el contexto colombiano a la luz de los planteamientos de Marc Prensky. Para finalizar, se realizan algunas consideraciones que, lejos de pretender cerrar el tema definitivamente o de exponer ideas concluyentes, abren la mirada a nuevas cuestiones que se espera abordar en futuras investigaciones.
Contextualización y precisiones metodológicas
En la actualidad, ¿habitamos de la misma forma en la que lo hacíamos a finales de la década de los ochenta del siglo pasado? Y, de no ser así, ¿qué ha hecho que cambie la forma en que habitamos?, ¿desde cuándo?, ¿cómo habitamos actualmente? y ¿cómo se singularizan estas nuevas formas de habitar en el contexto colombiano?
Estas cuestiones originan la investigación, cuyo desarrollo y resultados aquí se condensan. De igual forma determinan, en gran medida, los objetivos que persigue, a la vez que dan pie para nuevas cuestiones propias del campo disciplinar desde el cual se plantean; esto es, desde la disciplina del diseño, y en particular desde el diseño digital y la multimedia.
Se toma como Punto de partida el reconocimiento del hecho de estar definitivamente ante una nueva era (la digital), determinada en esencia por los avances relacionados con las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), surgidos y desarrollados en un proceso cada vez más acelerado y masivo en prácticamente todo el mundo, desde finales de los años ochenta del siglo pasado.
Sobre este aspecto (reconocer estar asistiendo a la denominada era digital) es pertinente mencionar dos hechos que conducen al grupo investigador en este sentido. En primer lugar constatar, desde el inicio de la indagación, el consenso mayoritario que al respecto se plasma entre prestigiosos autores de estas temáticas, cómo Jordi Borja, Manuel Castells, Don Tapscott, Zygmunt Bauman, Pierre Levy, Gustavo Bazai y Marc prensky, por mencionar algunos de ellos. En segundo lugar, coincidir a priori con esta afirmación desde el hecho de haber sido testigos y partícipes de primer orden en el surgimiento y desarrollo de este fenómeno, lo cual propicia que el equipo de investigación sea la fuente primaria inicial a la manera de observadores participantes de esta realidad, que se presenta como un hecho tangible y cada vez con mayor presencia en la cotidianidad contemporánea.
Efectivamente, se trata de una realidad cada vez más evidente y palpable, que en medio de su acelerada evolución determina, de maneras cada vez más significativas, contundentes y precipitadas, las formas de habitar de los seres humanos a escala planetaria, sin que por el momento se hayan podido asimilar y comprender integralmente los efectos positivos y negativos implícitos en su desarrollo.
Los estudiosos del tema coinciden en señalar que se trata de una realidad que se impone, pero ante la cual no se ha problematizado lo suficiente, de manera que paralelamente al desarrollo de la era digital misma surgen y persisten vacíos conceptuales que dificultan la construcción de un nuevo episteme que permita entender y actuar frente a las nuevas realidades que determinan el habitar contemporáneo.
Ante este vacío conceptual se hace evidente la necesidad de ahondar en la compresión de las nuevas lógicas que se han impuesto y determinan las formas de habitar contemporáneas. Aún más, surge la necesidad de repensar la racionalidad con la que tradicionalmente se busca comprender este fenómeno, para desde ahí actuar para potenciar los aspectos positivos y minimizar los negativos en función de mejorar la calidad de vida del conjunto de seres vivos que habitamos este planeta.
Al respecto es necesario mencionar que, a la luz de la creciente conciencia respecto a la grave problemática medioambiental que enfrenta la humanidad en el presente momento histórico, hablar de mejorar la calidad de vida de los seres humanos está determinado, en gran medida, por la capacidad que como especie se tenga para encontrar maneras de habitar cada vez más armónicas y respetuosas con todas y cada una de las formas de vida del planeta; solo así la vida en sí misma Será posible en la perspectiva futura.
En este marco, el objetivo central de esta reflexión es caracterizar los modos de habitar propios de la era digital a partir del estudio del contexto colombiano, desde una perspectiva crítica y académica. Este objetivo responde inicialmente a la intención de contribuir a ampliar la compresión que hoy se tiene de este fenómeno y aportar una mirada de como ocurre esta realidad.
De otro lado, conscientes del gran potencial comunicativo que tienen los entornos digitales, la construcción conceptual hacia este objetivo permite identificar posibles escenarios de oportunidad para los profesionales del diseño digital y la multimedia, quiénes pueden y deben cobrar protagonismo en la reflexión necesaria, y sobre todo contribuir en la construcción de imaginarios que propendan por el capitalizar de forma positiva estos poderosos recursos en términos de armonizar la relación hábitat-habitante.
Con el fin de iniciar el camino hacia la consecución de este objetivo, se plantea que en la puesta en marcha del Trabajo de investigación la atención se centró, en particular, en las relaciones de distintos órdenes que se puedan visualizar y poner en evidencia en la caracterización de esas nuevas formas de habitar en la era digital.
Vale la pena subrayar la idea de “poner en evidencia”, pues aunque es reconocible que en el proceso de incursión y penetración de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), en la cotidianidad de los habitantes de casi todos los rincones del planeta, se encuentran todo tipo de relaciones y manifestaciones perceptibles desde la mera observación, es relevante caracterizarlas y definirlas con mayor contundencia desde una mirada académica, pues se considera que uno de los factores qué mayor claridad puede aportar a la comprensión del fenómeno es lograr el paso hacia trascender una mirada intuitiva e implícita para acercarse, cada vez más, a una lectura objetiva y suficientemente problematizada. Comprender el fenómeno y entenderlo en profundidad depende de la capacidad que se tenga de no dar por sentadas aquellas relaciones, lo cual genera conjetura y superficialidad.
En coherencia con lo anterior, el enfoque desde el cual se observa aquí esta realidad se sustenta, fundamentalmente, en el paradigma enmarcado en el pensamiento complejo, y parte de la hipótesis que ahondar en la comprensión de este fenómeno una mirada crítica y académica sólo será viable al entender qué se trata de un problema complejo en el que se presentan dinámicas de permanente transformación en la naturaleza misma del hábitat.
En lo relativo a la metodología aplicada, esta mirada compleja e integral, que supone una búsqueda por establecer una lectura holística del tema de estudio, se construye desde la articulación y triangulación de dos miradas entretejidas; por un lado, la lectura desde la academia (marco teórico) al partir fundamentalmente de la consideración de las fuentes secundarias (voces autorizadas que ya han avanzado en este sentido) y por otro la lectura desde los hábitos cotidianos de los habitantes.